7/4/09



Reir es arriesgarse a parecer tonto.
Llorar es arriesgarse a parecer sentimental.
Pretender a alguien es arriesgarse a comprometerse.
Expresar sentimientos es arriesgarse a ser rechazado.
Exponer tus sueños frente a las multitudes es arriesgarse a hacer el rídiculo.
Amar es arriesgarse a no ser correspondido.
Adelantarse en presencia de adversidades es arriesgarse.
Pero los riesgos deben ser tomados, porque el MÁS GRANDE DE LOS PELIGROS es no arriesgarse a nada.
La persona que no hace nada, no arriesga nada, no tiene nada, no es nada.
Puede evitar sufrir y penar, pero no puede aprender, sentir, cambiar, crecer o amar.
Es un esclavo encadenado por sus incertidumbres.
Solo la persona que toma riesgos es libre.

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